Aunque podemos controlar la música de nuestros iPhones directamente desde nuestros relojes favoritos, pudiendo reproducir cualquier canción, no debemos olvidar que el propio Apple Watch también puede actuar como un perfecto iPod de muñeca, de forma que podemos salir de casa solo con el puesto y seguir escuchando nuestra música favorita.

Para ello lo primero que tenemos que hacer es añadir nuestra música a nuestro Apple Watch.Actualmente todavía dependemos del iPhone para sincronizar la música aunque seguramente en 1 o 2 generaciones mas Apple lo vuelva mas independiente y podamos acceder directamente a Apple Music. Pero vivamos el presente. Para sincronizar debemos ir en nuestro iPhone a la aplicación Watch, buscar en la lista de aplicaciones la de “Música”, y a continuación elegir que lista de reproducción queremos sincronizar con nuestro reloj, teniendo en cuenta que tenemos un limite de almacenamiento de 2 Gb o 250 canciones a la hora de sincronizar. Podemos elegir cual de los 2 limites queremos usar, lo que nos resulte mas cómodo.

Una vez con la música que queremos ya sincronizada solo tenemos que ir a la aplicación Música de nuestro reloj y seleccionar nuestro reloj como fuente de la música (podemos hacerlo usando el forcetouch o bien deslizando hacia abajo el menú principal que nos aparece en la aplicación música). Nos aparecerá toda la música sincronizada y solo tenemos que elegir la canción y dar al Play. Ahora bien, es requisito que tengamos unos auriculares BT sincronizados para poder escucharla ya que aunque el Apple Watch tiene un altavoz, Apple considera que no tiene calidad ni potencia suficiente para usarlo con este fin.

Su uso es muy sencillo y la calidad del audio es buena (dependerá también de los auriculares) no observando ningún corte durante su uso. Lo que si tenemos que valorar es que el escuchar música aumentara como es lógico el consumo de batería de nuestro reloj, por lo que si andamos con la batería baja y queda un buen rato para poder recargar es mejor abstenerse de escuchar música.