Dicen que la competencia es sana, de hecho suele ser lo que anima a las empresas a seguir mejorando sus productos, sin embargo en ocasiones algunas se rinden ante la evidencia de que sus productos son inferiores.

Esto es lo que les debe pasar a Google, que tras presentar Android Wear 3 antes del verano, ha anunciado que no llegara la versión final hasta final de año o principios de 2017, dejando en un curioso renuncio a los fabricantes que han optado por no sacar nuevos smartwatch este año e incluso se plantean pasarse al Tizen de Samsung.

Pero Google no es la única, y es que Microsoft directamente ha decidido dar carpetazo a su Band, su pulsera inteligente, que si bien es cierto que no competía directamente con el Apple Watch (aunque el propio Microsoft inicio a principios de año un programa en USA para sustituir un Apple Watch por una Microsoft Band) que pretendía hacerse un hueco entre deportistas.

Es una pena que Microsoft haya tomado esta decisión, y es que si bien es cierto que una correa deportiva no viste igual que un reloj, personalmente hubiera preferido que hubieran re enfocado el producto en vez de simplemente hacerlo desaparecer y solo espero que Apple no baje los brazos acomodándose en su liderato al ver como actúan sus competidores ya que en tal caso los principales perjudicados seriamos nosotros los usuarios, que si bien estamos contentos con el Series 2, somos muy conscientes del camino que le queda por recorrer al reloj de Apple hasta convertirse en un producto redondo como pueda ser el iPhone o el iPad Pro.