Pebble es sinónimo de smartwatch y es que fue el primer dispositivo que realmente era digno de llamarse así, un dispositivo capaz de conectarse a nuestro teléfono y servir como receptor de notificaciones ademas algunas apps un tanto limitadas pero que en 2012 eran un autentico logro.

Recuerdo que cuando lo vi en kickstarter solo pude decir “por fin alguien lo saca” antes de poner mi tarjeta de crédito y esperar como buenamente pude al recibir el mío, que sin duda supuso un antes y un después en mi muñeca y demostró que había un interés real por esta clase de dispositivos por parte de los usuarios, lo que a efectos prácticos significa que sin Pebble no habría Apple Watch.

Pebble original

En 2012 teníamos evidentemente algo mucho mas primitivo en nuestra muñeca, con unas funciones mucho mas limitadas que aun así lo hacían muy atractivo y es que algo tan básico como poder saber cuando recibimos un whatsapp sin tener que sacar el teléfono no tenia precio, y ojo, hablamos de leerlo, nada de responderlo ni mucho menos, eso y poder marcar como completada una tarea del Evernote para mi era mas que suficiente y no podía entender a aquellos que afirmaban que mientras no fuera independiente del teléfono (algo por lo que ahora suspiro con el Apple Watch) no merecería la pena, y es que seguramente en aquel momento no tenia sentido exigir eso, cosa que ahora tal vez, y solo tal vez si.

Dure con ese Pebble casi 3 años hasta que lo sustituí por el Apple Watch original y aun hoy lo recuerdo con añoranza, ya que en cierta forma el primero es la inspiración del segundo. Quizá por eso, aunque abandonara la marca hace ya casi 2 años y los nuevos modelos de Pebble no encajen en mi concepto de Smartwatch de 2016, lo cierto es que  cuando esta semana se rumoreo que Fitbit iba a comprar Pebble sentí cierto pesar.

pebbles

Pesar que se ha transformado en indignación cuando he recibido el correo de Pebble anunciando que desaparecían con la compra de Fitbit (empresa de la que también use un par de productos cuantificadores  hasta que el Apple Watch unió los 2 mundos, el del reloj inteligente y la pulsera deportiva), algo que se esperaba. Lo que no se esperaba es que dejaran automáticamente de producir cualquier producto y dejaran en la estacada a todos aquellos que habían apostado por el nuevo Pebble 2, producto que no llegara a ver la luz nunca ni siquiera bajo el paraguas de Fitbit. Una autentica vergüenza que deja Pebble a la altura de proyectos tan poco serios como Kreyos en su momento a pesar de que al menos tengan la decencia de devolver el dinero (en Marzo de 2017) a todos los compradores. Respecto a los productos actuales  soporte, pero cada vez menos hasta dejarlos en el olvido, una guarrada en toda regla.

Por si había alguna duda Fitbit no tiene la mínima intención de acoger Pebble en su seno, simplemente quiere al 40% de su plantilla (el resto a la calle) para sus propios proyectos y aquí paz y después gloria, y lo mas triste es que Pebble y su CEO (Al que tenia en gran consideración, y recalco el tiempo verbal) ha aceptado eso en la adquisición, una autentica pena para una empresa que estaba considerada la gran esperanza para todos aquellos que preferían un Smartwatch mas limitado pero que la batería dure 1 semana frente a pantallas táctiles a todo color.

Todo esto me supone gran decepción, por un lado por el propio Pebble, que desaparece por la puerta de atrás, comprada por 4 duros y de la peor manera posible (bueno siempre se puede hacer peor, pero en este caso se acercan mucho al limite) y por otro lado Fitbit, que demuestra no tener el mínimo respeto por Pebble como marca ni por los miles de usuarios de la misma, lo que dice muy poco de si misma.

Y esto tiene otra consecuencia, y es que es otro jugador que desaparece del mapa dejando a Apple cada vez mas sola en un mercado que domina sin apenas esfuerzo, algo que personalmente no me gusta demasiado ya que cuando Apple domina así tiende a relajarse y somos los usuarios los que pagamos las consecuencias.